lunes, 4 de enero de 2016

Esta noche son los Reyes




En España existe la costumbre desde el siglo XIX de traer regalos (especialmente juguetes) a los niños la noche de Reyes.
De quienes hoy conocemos como «Reyes Magos» sólo se hace referencia en el texto de  San Mateo, pero es tan poco lo que se dice de ellos que las tradiciones posteriores tuvieron que inventarlo absolutamente todo.


La mayoría de investigadores los consideran originarios de Persia (hoy Irán), con base en el argumento de que muchas leyendas que contiene hoy día la fiesta de la Navidad proceden de costumbres anteriores al cristianismo.
Tal es el caso de los sacerdotes persas del siglo V y VI a. C., quienes también ofrecían a su dios (Ahura-Mazda) oro, incienso y mirra. Un escritor español, Clemente Aurelio Prudencio, situó a los "Magos de Oriente" en Persia, al igual que se cita en el Protoevangelio de Santiago (Evangelio Apócrifo).

En tiempos de Jesús la palabra “mago” tenía dos significados.
El primero era el corriente, el que dura hasta hoy, individuos que practican la magia negra o blanca, adeptos de las ciencias ocultas, intérpretes de sueños y visiones; astrólogos baratos, la mayoría de ellos charlatanes y embaucadores.
La segunda, y lo sabemos por la obra de Filón de Alejandría, filósofo judío contemporáneo de Jesús, serían hombres respetables, sacerdotes del zoroastrismo, la religión de Irán/Persia, hombres religiosos y científicos que se dedicaban a estudiar la astronomía y su repercusión en la vida de los hombres, la astrología en el buen sentido.
Por la descripción de Mateo en nuestra historia hay que considerar a los magos en este último sentido, sabios que se dedicaban a la ciencia de los astros. No queda claro, si pertenecían también a la clase sacerdotal o no de la religión zoroástrica.
Hasta el siglo IV los Magos fueron dos, cuatro, seis, doce o sesenta, según fuera la tradición. En distintas representaciones iconográficas realizadas en templos durante los siglos III y IV aparecen dos, tres y hasta cuatro de ellos.
En un mosaico bizantino de mediados del siglo VI, en San Apollinare Nuovo (Rávena, Italia), aparecen por primera vez sus nombres actuales.
La tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa).

En España los cantos relacionados con la Festividad de los Reyes Magos suelen tener un carácter petitorio, es decir que sirven para pedir aguinaldo casi siempre la víspera de Reyes. En la mayoría de estos cantos y romances - aparte de la adoración propiamente dicha- se cuentan hechos pintorescos como el bautismo y el martirio de los Reyes enlazados con episodios de la huida a Egipto y la infancia de Jesús, claramente relacionados con los Evangelios Apócrifos  y nada que ver con los Evangelios oficiales de la Iglesia Católica.
Como muestra de estos cantos, ponemos abajo parte de uno de los romances más extendidos por toda España, que es el Romance de los Reyes Magos cantado por Joaquín Díaz.






domingo, 20 de diciembre de 2015

Villancicos, Cuadrillas y Auroros



Dentro del ciclo de Navidad y Reyes, encontramos en toda España diferentes formas de cantar temas navideños, bien sean villancicos, romances o coplas.
El villancico, como ya dijimos en su día comenzó siendo un canto profano derivado de la palabra villano. Hasta el siglo XVII en pleno barroco, el villancico no tomará designación como canto navideño de asunto religioso.
En el siglo XVIII, el villancico está plenamente integrado en la Iglesia y se componían para las fiestas de Navidad, Reyes, Corpus y la Purificación. Tenían un carácter teatral y participativo del pueblo, contribuyendo a aumentar el fervor de los fieles.


En la región de Murcia hay dos tipos de agrupaciones que son el máximo exponente de las tradiciones musicales de la Región, especialmente se hacen notar en las Fiestas navideñas y son “ Las Cuadrillas”  y “Los Auroros”.

Las Cuadrillas” nacieron unidas a la proliferación de Cofradías y Hermandades religiosas, que cobraron solidez en el mundo católico del siglo XVI, germinando con fines benéficos en el entorno de las parroquias. Suelen constar de unos diez o quince miembros y en las navidades salen cantando por las casas del pueblo villancicos, coplas y romances. A la puerta de una casa el Hermano Mayor toca la campana y llama 'Se reza o se canta'. Si hay luto se reza, pero en la mayoría de las ocasiones se canta la primera 'animera' en la puerta, a continuación el cabeza de la familia da una cantidad de dinero o especie al mayordomo e invita a la Cuadrilla a entrar y tomar dulces caseros y beber vino y licores.

Los Auroros” son depositarios de una tradición religioso-folclórica conservada y transmitida por la tradición oral de generación en generación. Al igual que las Cuadrillas, los Auroros nacieron con fines benéficos, pero con raíces más profundamente religiosas. Se agrupan en dos coros que se alternan, dado el estilo antifonal de sus cantos. La campana es la base del ritmo en los cantos, marca la entrada de los coros. Es tal la importancia de este instrumento que al grupo se le suele llamar “campana de auroros”. La campana la lleva y la hace sonar el hermano mayor o mayordomo. También se suelen utilizar instrumentos de cuerda clásicos como el “tiple” o “timple”, la guitarra,el laúd, el violín...
El farol es otro de los elementos característicos de los Auroros. Su finalidad primitiva era la de alumbrar a los componentes mientras transitaban por los senderos de la huerta. El número de miembros de cada coro es variable pudiendo sumar, entre ambos sexos, unos treinta participantes. Normalmente en Navidad entonan cantos de aguinaldo, festivos y religiosos.
De todas sus actuaciones, la más genuina es la 'despierta', es decir, la salida a media noche y la retirada con las primeras luces de la mañana. Precisamente es por este motivo la procedencia de su nombre, ya que tradicionalmente salen al amanecer para cumplir unos ciclos concretos.


martes, 1 de diciembre de 2015

Santa Bárbara y el Pozo María Luisa



Esta canción tiene tres títulos distintos y una sola letra: Maruxina o En el pozo María Luisa o Santa Bárbara bendita.
Es una canción asturiana que narra la historia real de una de tantas desgracias que ocurren en este trabajo tan duro de la minería y que los mineros, no solo de Asturias sino también de El Bierzo, Laciana, Palencia y otras comarcas mineras utilizan como himno, en el día de su patrona Santa Bárbara y en otras ocasiones especiales.
El pozo María Luisa es una de las explotaciones mineras de carbón más emblemáticas y conocidas de Asturias, en España. El pozo se encuentra en los límites de Ciaño, en el concejo de Langreo.
Es también una canción emblemática, un himno de culto, una de las más repetidas en las “marchas negras” de protesta en busca de un futuro mejor para la minería. Pese a su carácter dramático y de protesta, sin embargo se  cree que en su origen fue una alegre melodía interpretada en fiestas y tabernas a finales del siglo XIX o principios del XX. No se sabe con exactitud. Lo que sí está claro es que fueron los mineros asturianos quienes cambiaron su letra y la utilizaron como un himno que cuenta una historia trágica: “el regreso a casa de un minero que relata a su mujer, Maruxina, como un accidente en una galería le costó la vida a varios compañeros. Un relato habitual, por desgracia durante décadas, en las cuencas mineras asturianas y de otras regiones. Un minero que narra cómo llega a su domicilio con una herida en la cabeza y la camisa ensangrentada”.
En el año 1949 se escribió una de las páginas más dolorosas de la minería asturiana: 17 mineros perdieron la vida en el pozo María Luisa tras una explosión de grisú. A partir de entonces, a “Santa Bárbara bendita”, que ya era su himno, se le incorporó una estrofa que cuenta lo sucedido. Los propios mineros decidieron “bautizarla” como “En el pozo María Luisa”.

¿Y qué relación tiene Santa Bárbara con los mineros para haber sido elegida patrona de estos?
Santa Bárbara sufrió martirio y tras muchas penalidades, fue decapitada por su propio padre en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, causando la muerte al padre de la Santa. El rayo que cayó en su martirio ha hecho que sea relacionada con los explosivos y así es patrona del arma de artillería y de los mineros. El depósito de explosivos en los buques recibe el nombre de santabárbara.

Los mineros, un colectivo que con su entrega, compañerismo, y a veces heroísmo, dignifican a esta dura y peligrosa profesión, que venera a su patrona, Santa Bárbara cada 4 de diciembre aunque su culto se inicia en el siglo VII  no llegará a España hasta después del impulso dado a la minería por Carlos III.


En el pozo María Luisa,
tranlaralará, tranlará. (bis)
murieron cuatro mineros.
Mira, mira maruxina mira,
mira como vengo yo. (bis)

Traigo la camisa roja
tranlaralará, tranlará. (bis)
de sangre de un compañero.
Mira, mira maruxina mira,
mira como vengo yo. (bis)

Traigo la cabeza rota,
tranlaralará, tranlará. (bis)
que me la rompió un barreno.
Mira, mira maruxina mira,
mira como vengo yo. (bis)

Mañana son los entierros,
tranlaralará, tranlará, (bis)
de esos pobres compañeros.
Mira, mira maruxina mira,
mira como vengo yo. (bis)

Santa Bárbara bendita,
tranlaralará, tranlará. (bis)
patrona de los mineros.
Mira, mira maruxina mira,
mira como vengo yo. (bis)


viernes, 2 de octubre de 2015

Vino, bodega y canciones









Cuánto de amores y mozas
sabrán las bodegas
cuánto de fútbol, política,
campo y labor.
Cuántas mentiras piadosas
cuántas verdades inciertas
riñas, negocios, apuestas
y más de un tropezón.
Cuántas historias de quintos
de fiestas y juergas
y el mejor clarete y tinto
pa el día del patrón.
Todos somos tan amigos
si estamos en las bodegas
que hasta lo amargo se niega
y mejora el sabor.

(José Antonio Gómez –Castrillo de Don Juan, Palencia-)

Desde siempre juerga, comida, bebida y música han ido juntas, así que no es de extrañar que de esta relación hayan nacido multitud de cantos populares que se han ido traspasando de generación en generación, en especial las canciones relacionadas con el vino.
El vino y la canción han ido ligados estrechamente y esta unión se manifiesta de diferentes maneras y en campos distintos podemos hablar de canciones -poemas, coplillas...- en las que el vino es el punto central de la composición y también, podemos referirnos a aquellas que nacen o se extienden en derredor de la bebida, es decir, poniendo al vino como excusa
Y nada mejor para estos menesteres que cantar acompañado de la cuadrilla de amigos y amigas o rodeados de familiares en una bodega.

Las bodegas en Castilla y León, son construcciones populares realizadas hace muchos años (bastantes tienen más de cien años) con la finalidad principal de elaborar, almacenar y conservar el  vino. Son construcciones subterráneas, verdaderas cuevas o galerías escavadas en tierra arcillosa, fácil de picar al principio. La arcilla, una vez en contacto con el aire se endurece y de ahí la solidez de sus paredes. Las hay incluso excavadas en piedra, lo que ha supuesto un trabajo mucho mayor.
Dentro de la bodega podemos distinguir varias partes:
El cañón de bajada, que es el inicio de la bóveda o techo de bajada.
La escalera, lugar de bajada a la bodega.
Las sisas, que son las diferentes salas que forman la bodega. La nave donde se encuentra la prensa para el prensado de la uva se denomina lagar.
La cocina, como su nombre indica es la sala donde se cocina.
La zarcera o tufera, es la chimenea de ventilación que comunica con el exterior.
En la actualidad este tipo de construcción tradicional, cuando se ha mantenido y conservado por sus propietarios, tiene como utilización casi exclusiva el de servir de lugar de encuentro o reunión familiar o de amigos, para celebrar algún acontecimiento, aunque todavía algunos bodegueros elaboran  vino con uva de sus majuelos o la compran en otros viñedos cercanos.


Y así el vino en la bodega destierra fantasmas y desinhibe el espíritu, dando salida a todo aquello que la formalidad y seriedad social recortan y reprimen, haciendo posible que la canción brote con toda la naturalidad de que es portadora.


Cuando yo me muera
tengo ya dispuesto
en el testamento
que me han de enterrar
en una bodega,
al pie de una cuba
con un grano de uva
en el paladar.

Cuando la bota quiere beber,
quiere beber, quiere beber
cuando la bota quiere beber,
no se le debe dar ¡agua!

Beber, beber,
beber es un gran placer;
el agua para las ranas
y pa los peces que nadan bien





jueves, 3 de septiembre de 2015

EL DIA GRANDE O DIA DE LA FUNCION



Hoy la globalización lo absorbe todo, incluidas fiestas y festejos: en los pueblos  y ciudades, en las verbenas y bailes de todas partes, se escucha la misma música, se bailan los mismos bailes y se hace prácticamente lo mismo en todos los sitios. Montarse fiestas es más corriente y rutinario que hace años y la mayoría de las veces no presenta ningún aliciente nuevo.
Antes, el día de Fiesta por excelencia en el medio rural era “el día de la Función” o” Fiesta Grande” que todo  pueblo tenía como exclusiva  una vez al año, generalmente dedicado al patrono o patrona del lugar y suponía un acontecimiento extraordinario ya que todo era especial en ese día: la ropa de vestir, la comida, la bebida, las ganas de divertirse…..
Vamos a relatar más o menos como era ese día y sus preliminares  en un pueblo cualquiera de la montaña palentina hasta mediados del siglo XX.

Días antes de la Fiesta los vecinos miraban al cielo y se preguntaban ¿Tendremos buen tiempo para el día de la Función? Y la víspera se deja de hacer la vida ordinaria y se comienzan los preparativos, como por ejemplo preparar la ropa que se vestirá al día siguiente. Empiezan a llegar los vendedores ambulantes y los feriantes. Los mozos dejan el ganado encerrado y las mozas cesan en las labores .Se alborotan los chiguitos y el pueblo se llena de alegría con la llegada de  los músicos a ritmo de pandereta y tambor. Al anochecer en la pradera empieza el baile con mozas, mozos y forasteros.

Y llega el día señalado, el día de la Función. Por la mañana temprano las mujeres comienzan a preparar la comida en grandes ollas de barro y se empieza a condimentar el típico asado, generalmente cordero  y en algunos casos oveja.
Las campanas de la Iglesia repican anunciando que va a comenzar la Misa. Esta se celebra con los feligreses del lugar y localidades próximas, así como  con algunos hijos del pueblo ausentes el resto del año y que han retornado este día. Después se saca en procesión al patrón, precedido del pendón que llevan airosos los mozos. Durante todo el camino, el disparo de cohetes es constante acompañado por el sonido de tambor y pandereta.
Y hay otro momento cumbre de ese día: la comida familiar. Se tenía muy en cuenta reunir al mayor número de comensales a la mesa entre familiares y amigos. Se consumían viandas especiales que solo se comían ese día o en Navidad.
Acabada la comida y después de la sobremesa los hombres iban a la bolera a jugar al bolo llano y a la calva. Los mozos y mozas acudían a la pradera y al son de tambor y pandereta comenzaba el baile. Generalmente el tambor lo tocaba el hombre y la pandereta la mujer.
Dentro de los bailes, en el Norte palentino se distinguen tres tipos:
-A lo alto o baile agarrado en compás de 2/4
-A lo bajo en ritmo de 3/4 y sus múltiplos y que se baila hombre y mujer frente a frente en un ritmo de jota pausado.
-A lo ligero o a lo menudo es el baile más rápido y ágil, con un movimiento difícil de ejecutar.
Durante el baile aparte del tambor y la pandereta,  se solía arrancar algún rabelista a tocar y cantar coplas alusivas a la Festividad .También las pandereteras entonaban coplas de bienvenida, satíricas y amorosas.
Acabado el baile de por la tarde, se va  a cenar  y por la noche otra vez más baile, hasta que las mozas se retiraban a sus casas y los mozos comenzaban a rondarlas.

Y así terminaba este día, la gente se divertía de una forma sencilla comparada con ahora. Eran otros tiempos en los que no había los recursos que hay hoy, pero se solventaba con la ilusión y las ganas de entretenerse con lo poco que tenían a su alcance.







lunes, 20 de julio de 2015

Nublos y tormentas



El verano es tiempo de tormentas, y con las tormentas los rayos y los truenos. En todos los lugares de nuestra geografía se ponían en práctica antiguos ritos y costumbres para librarse de ellas, sobre todo de los temidos rayos.

 Existía la creencia de que tocando fuertemente las campanas de la iglesia, “el nublo” se iba hacia otro sitio. En algunos lugares había una campana especifica llamada “la campana de los nublados” que se tocaba para avisar o conjurar el peligro de estos.
Si se estaba en casa durante la tormenta nada mejor que prender una vela que hubiese estado encendida en la Iglesia el Jueves Santo. Así mismo se huía de los animales con pelo porque atraían las chispas, por eso al gato se le echaba fuera del hogar.  También protegían las casas el romero y el tomillo bendecidos el Domingo de Ramos. En Galicia se dice que donde crece un laurel no cae un rayo… En muchos pueblos se colocaban a la puerta de la vivienda instrumentos a los que se les atribuía un poder especial como las hachas de cortar leña o las palas de cocer el pan. Y rezar, la gente se acordaba de Santa Bárbara cuando empezaba a tronar…..

“Santa Bárbara bendita
que en el cielo estás escrita
con papel y buena tinta
en el ara de la Cruz
Paternóster y amén Jesús”


Si el nublado te pillaba en el campo lo mejor no refugiarse debajo un  árbol, sobre todo si es un roble viejo y seco, pero la sabiduría popular dice que fresnos y espinos ahuyentan el rayo.
Los pastores se clavaban una espina en la boina y llevaban en el zurrón la llamada piedra del rayo.

Sobre la piedra del rayo dice la leyenda que cuando cae un rayo, con él cae siempre una piedra puntiaguda que se clava en la tierra. Es también llamada “piedra de centella”. En la creencia popular, esta piedra  además de preservar de los rayos, cura algunas enfermedades de las ovejas y las vacas.
Estas piedras son en realidad, piedras pulimentadas de épocas prehistóricas (hachas procedentes del Neolítico), muy duras, la mayoría de sílex de color gris o negro, encontradas en el campo que más adelante perdieron su función y ya desde la Edad del Bronce se convirtieron en motivo de culto.
Aparte de la piedra del rayo, se recogían nueve o doce piedras en determinados días del año: la noche de Santa Brígida, el Sábado Santo después de los Oficios y el Domingo de Resurrección, mientras repicaban las campanas de la iglesia. Estas piedras se tenían en casa y cuando llegaba la tormenta se lanzaban a lo alto, fuera de las casas, en la creencia de que así alejarían los nubarrones.


Hay que tener en cuenta que los nublos no sólo arruinaban cosechas, producían incendios y mataban a personas y animales,  sino que también entorpecían muchas labores domésticas, tales como hacer el pan o la mantequilla en cada hogar. La tormenta no dejaba “leudar” el pan antes de la hornada, o “natar” la leche antes de elaborar la manteca. También podían “atronarse” los huevos que estaban empollando las gallinas… Así que, aunque parezcan cosas nimias, era obligado tomar precauciones  (aunque la mayoría basadas en supersticiones) cuando el aspecto del cielo amenazaba tormenta o se escuchaban los primeros truenos en la lejanía.





miércoles, 17 de junio de 2015

Tarabillas y molinos






Los molinos, el molinero y la molinera, han sido protagonistas de numerosas narraciones de nuestra literatura nacional. Sirvan como ejemplo el episodio de los molinos de viento de Don Quijote o las andanzas del molinero y la molinera del “Sombrero de tres picos” de Pedro Antonio de Alarcón. Igualmente aparecen en muchas coplas, cantares y romances de todas las provincias españolas.
Pero también los viejos molinos harineros, nos han dejado un montón de palabras y dichos populares (hoy en desuso), que estaban íntimamente relacionados con la vida cotidiana de años atrás.
Si escuchamos hoy en día  la expresión “soltarse la tarabilla”, la mayoría no sabremos a que hace referencia, ni lo que significa. Vamos a explicarlo, pues este dicho se ha estado usando hasta no hace mucho tiempo.


La tarabilla, era una tabla pequeña de madera que colgaba de una cuerda para controlar el grano que se echaba sobre las piedras de moler de los molinos. Se colocaba en la tolva contra la cual golpeaba, produciendo un sonido continuo y monótono, que servía eficazmente  para controlar el grano que caía y avisaba al molinero de que la maquinaria funcionaba perfectamente. Si la tarabilla dejaba de sonar, podía haber un atasco en el mecanismo o anunciaba que se había acabado el grano. En algunos  lugares se la conoce con el nombre de sonaja.

La inventiva popular acuño la frase “soltar la tarabilla” para referirse a alguien que habla mucho, sin parar. Y como además la tarabilla tenía forma de lengua y producía un sonido a base  de golpes continuos y rápidos, parecía un charlatán que habla y habla sin límites.
Lastima que  al perderse en la memoria la actividad de molineros y molineras, haya sido olvidada esta expresión del lenguaje popular, porque hoy en día habría muchas ocasiones para poder utilizarla con tanto “parla puñaos” que hay suelto.


lunes, 25 de mayo de 2015

Palomares de Tierra de Campos




Mudos testigos del tiempo pasado, la mayoría de ellos en ruinas, se encuentran estas pequeñas construcciones de la comarca terracampina.
Los palomares son un elemento característico de la arquitectura popular que suelen situarse fuera de los pueblos. Desde las épocas romanas fueron una ayuda a la economía familiar, pues por una parte servían para la cría del pichón y  por otra  para fertilizante, como uno de los mejores abonos conocidos: la palomina.

Muchos palomares están medio derruidos ante la falta de atención, de uso y de dinero para su restauración, así, de forma impúdica, nos muestran sus intimidades. Su estructura se compone generalmente de un patio interior y de ahí parten diferentes muros hasta el exterior. Estos muros tienen multitud de agujeros a modo de nichos donde anidan las palomas. En su parte exterior se hallan los agujeros de entrada para las palomas llamados bocaritas, los cuales en algunas ocasiones tienen una pequeña repisa para facilitar el que se posen antes de introducirse en el interior. Una puerta facilita el acceso para retirar los pichones y realizar su limpieza.
Su construcción suele ser de planta circular, cuadrada, rectangular y octogonal, de un solo cuerpo en alzado, pero también los hay de dos y hasta de tres cuerpos en altura, incluso con una sola vertiente orientada hacia el sur,  mayoritariamente  hechos con adobe o con tapial, pero también se conservan ejemplos realizados con ladrillo y alguno con piedra.
Típicas de los palomares de Tierra de Campos son las aujadas, que son una especie de conos o agujas salientes de los tejados, pintados de blanco para atraer a las palomas.




Desde agosto de 2007 en Santoyo (Palencia), abre sus puertas al público “ El Centro Temático del Palomar”. Este Centro es un lugar donde entender y admirar una parte de la riqueza de nuestro patrimonio y tradiciones.
En Palencia capital, en 1925 se construyó el palomar de los Jardinillos de la Estación, siendo su creador Fernando Unamuno Lizárraga hijo del célebre escritor, que por aquel entonces era el arquitecto municipal.

Como dijo Miguel Delibes, "el palomar rústico de Castilla, principalmente de Tierra de Campos, no sólo decora y amuebla el paisaje: lo calienta. Es una referencia en la inmensidad desolada del páramo".

El mantenimiento de estos edificios, verdaderos emblemas de Tierra de Campos, resulta extraordinariamente costoso. Las subvenciones para su mantenimiento son claramente insuficientes y la tendencia para el futuro es su progresiva desaparición en nuestra comarca.