sábado, 28 de abril de 2018

Los bailes de Rueda o Redondillas




Los bailes en formaciones circulares, están presentes en gran parte de danzas de todo el mundo desde muy antiguamente. En Castilla y León, el llamado por lo general baile de Rueda, tal vez sea la formación coreográfica más antigua que se conoce.

El desarrollo de un baile de fiestas y domingos a son de la dulzaina o flauta de tres agujeros y el tamboril, congregaba en las grandes plazas de nuestros pueblos a bailadores y bailadoras que en giro continuo desarrollaban los pasos y mudanzas en un baile circular  que por regla general se disponía de esta manera:

a) Un círculo interior en el que desfilan generalmente los hombres y otro exterior en el que se sitúan las mujeres
b) El sentido del giro es el inverso al del movimiento de las agujas del reloj
c) El baile se desarrolla en torno a elementos simbólicos: un árbol, una fuente, un rollo, un crucero o un cántaro, los propios músicos o las personas de justicia y autoridades
d) Una separación de las partes con redobles y paseos que sirven de unión a las piezas de baile local

Esta forma característica de bailar es común a los grandes bailes de rueda de plaza castellanos y leoneses y se han mantenido buenos ejemplos en la provincia de Palencia, con especial hincapié en tierra de Campos, el Cerrato, la Vega de Saldaña y las comarcas del Boedo y la Ojeda donde son conocidos como “redondillas”, y tocados en ritmos ternarios. Frechilla conserva todavía su redondilla viva (en las fiestas de San Miguel de mayo), aunque también hubo redondillas en Villada, Fromista, Grijota,  Villalcón (ejecutadas con acordeón), Guaza (donde se ha usado tradicionalmente como pasacalles de autoridades por los danzantes) o Abastas (donde se recuerda la redondilla de Santiago).

La redondilla de Frechilla es quizás la pieza más conocida de la provincia palentina y se desarrolla de  la siguiente manera:
Se forma un corro sin un número determinado de parejas, quedando los hombres colocados por dentro del corro, mirando a su pareja que se encuentra por fuera. Una vez que comienza la música se empieza a bailar con paso castellano, mujeres hacia la izquierda y hombres hacia la derecha, girando media vuelta hasta rematar el final de la música con una vuelta a tiempo.
Con el cambio de música se comienza a realizar puntas de jotas, dejándose caer hacia atrás al mismo tiempo que se va girando el corro. La mujer comienza con el pie izquierdo y el hombre con el derecho, a la vez que los brazos van acompasados entre las parejas.
Cada San Miguel los frechillanos cumplen con el rito de bailar su redondilla, alargándose el baile hasta lo que aguante el cuerpo .

“Para ser buen frechillano
hay que nacer en Frechilla,
beber mucha limonada
y bailar la redondilla”



jueves, 22 de marzo de 2018

La Lágrima de Medina de Rioseco


La Semana Santa de  Medina de Rioseco (Valladolid), goza de una fuerte tradición popular que se remonta a finales del siglo XV. Cuenta con gran prestigio, ya que sin entrar en detalles religiosos, es una fiesta llena de un rico patrimonio cultural y artístico en la que participan todos los riosecanos  y está considerada desde hace años de interés turístico internacional.

La música en la Semana Santa riosecana, tiene su máximo apogeo, cuando la Banda de Música interpreta “La Lágrima”. Esto ocurre en la tarde-noche del Viernes Santo en el momento que salen o entran de “la Capilla de los Pasos Grandes” los dos pasos más voluminosos y pesados de las procesiones riosecanas: “La Crucifixión” y El Descendimiento”, conocidos popularmente como “El Longinos” y “La Escalera”.



“La Lágrima”-llamada así por el sentimiento de emoción que deja en los que la escuchan- es en realidad una marcha fúnebre, dedicada al General Don Leopoldo O’Donnell” compuesta por Enrique Arbós y Adami, músico militar nacido en Santiago de Compostela en 1831 y estrenada  el 10 de Noviembre de 1867 por la Banda del Regimiento Infantería Inmemorial del Rey Nº1, siendo Arbós el Músico Mayor o responsable musical de la misma.

No se sabe con exactitud cuando llegó esta pieza a Medina de  Rioseco, pero los riosecanos la adoptaron como suya, asociándola al evento más espectacular de su Semana Santa, la salida de los Pasos Grandes, de forma que la marcha fúnebre parece compuesta exclusivamente para la salida y recogida de estos conjuntos escultóricos. Tanto es así que la partitura se adecuó a este instante y en algún momento concreto se escribió una cadencia final (para así no repetir prácticamente toda la composición); también se modificó el tempo, interpretándose la obra lentamente con la finalidad de que la sección viento metal más grave coincidiese con el momento en que la Cruz del paso del Longinos o el Brazo de Nicodemo comienzan a traspasar el dintel de la puerta de la capilla; es decir, de algún modo se ajustó el punto culminante de la pieza al momento crucial de la salida de estos pasos.

Paso del Descendimiento (Procesión de la Soledad, 1902)

El pueblo que está espectante enmudece, los cofrades que no van a sacar el paso quiebran el sonido de los primeros compases de “La Lágrima” mediante abrazos y gritos de ánimo hacia los cofrades que han de sacar a pulso y con mucho esfuerzo,cada uno de los dos colosales pasos por una estrecha y no muy alta puerta. Los aplausos del público asistente, tapan la melodía interpretada por la banda y finalmente los pasos salen al exterior de la capilla, al llamado Corro de Santa María.


“La Lágrima” se encuentra muy difundida entre la comunidad gremial y se ha convertido en himno del cofrade riosecano, acoplándose diversas letras de coplas populares a la música de esta marcha fúnebre, como la que ponemos como ejemplo que es la más difundida:








miércoles, 7 de febrero de 2018

Disfraces y máscaras






De todos es sabido que desde la antigüedad las fiestas de Carnaval son de carácter reivindicativo, con componentes críticos y burlescos hacia la sociedad.
Dentro de esta visión carnavalesca, el disfraz y la máscara representan  la huida de las convicciones sociales,  el escape de la realidad ocultando nuestra identidad. Aquí es donde entra el sentido mágico de la fiesta: El engaño, la burla, el no ser de cada uno,  o quizás, el ser auténtico de cada uno.
Al percatarse el enmascarado o el disfrazado de no ser reconocido, inicia una serie de bromas, chanzas y desvergüenzas que en circunstancias normales sería incapaz de realizar.

Los momentos mejores para disfrazarse y ponerse la máscara solían ser los días de baile, sobre todo el domingo anterior al martes de carnaval (domingo gordo) y el domingo de piñata (domingo después, ya en cuaresma). Durante el reinado de Carlos III, se introdujeron los bailes de máscaras en casi todos los teatros españoles y americanos. Cabe distinguir los bailes organizados por sociedades, casinos, círculos de recreo, etc… a los que acudían personas de las altas esferas sociales y los bailes populares, donde iban la gente menos pudiente y que se realizaban en plazas públicas.



A veces debido a la impunidad que otorgaba el ir enmascarado o disfrazado, ocurrían abusos y desordenes, lo que dio  lugar a la publicación de severas normas para la celebración de estos actos. Así por ejemplo citemos una disposición recogida por el diario El Norte de Castilla del 22 de febrero de 1873 para los bailes de enmascarados: Se prohíbe el uso de trajes y vestidos que representen ministros de los diversos cultos y religiones, así como de los altos funcionarios y milicias, en las mascaradas se prohíbe toda clase de alusiones antirreligiosas e inmorales, ningún enmascarado se permitirá dirigir insulto o broma ofensiva ya sea de palabra o de hecho”. Como veis, la Iglesia siempre tan permisiva …..

Para terminar y como anécdota o curiosidad, cuando en 1909 Barcelona vivía una oleada de reivindicaciones obreras, muchos aconsejaron al gobernador civil Ángel Osorio que prohibiera aquel año el carnaval,  pues creían que daría pie a disturbios, pero no quiso hacerlo, sino que situó durante los festejos a lo largo del Paseo de Las Ramblas cientos de policías disfrazados de pierrots portadores cada uno de sendas estacas parecidas al as de bastos.
Se corrió la noticia y cayó en gracia, sobre todo cuando la gente se dio cuenta de que al paso del gobernador todos aquellos pierrots saludaban presentando armas, en este caso las garrotas, como si de fusiles se tratara: aquel año el carnaval fue pacífico y no hubo problemas.








lunes, 15 de enero de 2018

Que viene el Coco




De pequeños nos asustaban y metían miedo con ese monstruo llamado Coco, bueno  monstruo o lo que fuera pues no existía un acuerdo sobre su apariencia física, pero con solo nombrarlo nos atemorizaba. Además nos cantaban nanas en las que el referido personaje nos llevaba a no se sabe dónde, si no nos dormíamos pronto.

El Coco tiene, un papel muy importante en las nanas o canciones de cuna, una forma poética que el folklorista chileno Oreste Plath describe como compuesta de adulo y amenaza. Aunque el texto de Antón de Montoro que aparece en 1445 en el Cancionero, deja claro que el personaje era ya bien conocido en el siglo XV, la nana más antigua en lengua castellana sobre el Coco que conozcamos es del siglo XVII, y se encuentra en una obra dramática, el Auto de los desposorios de la Virgen de Juan Caxés:
“Duérmete niño, / duérmete ya, / que viene el coco / y te comerá”.

Sebastián de Covarrubias, en su “Tesoro de la lengua castellana” de 1611, afirma que el Coco es una figura que causa espanto, porque nace de la oscuridad y tiene una apariencia negra y sombría. Sugiere que la palabra procede del griego y del latín, pero parece ser que la etimología viene del portugués y así  la encontramos en 1518 en el Auto da barca do Purgatorio, una canción de cuna portuguesa de Gil Vicente.

El gran pintor Francisco de Goya, reflejo en uno de sus aguafuertes de la serie  “Los caprichos”, al tan temido Coco. Al grabado lo titulo “Que viene el Coco” y se publicó en 1799.
El pintor consideraba un grave error en la educación de los niños, el que los padres los asustasen con fantasmas y seres que no existían, superstición absurda que luego los va a dominar toda la vida. Los ilustrados decían que la corrección de estos defectos era la única forma de acabar con la ignorancia y con la superstición. Según anécdotas de la época, ciertas madres usaban esta estrategia con sus hijos diciendo que viene el Coco cuando en realidad el que venía era su amante… Así se manifiesta en varios  manuscritos de  la Biblioteca Nacional: “Las madres tontas hacen medrosos a los niños figurando el Coco; y otras peores se valen de este artificio para estar con sus amantes a solas cuando no pueden apartar de sí a sus hijos” .Esto parece confirmarlo el dibujo preparatorio  de este grabado de Goya, que con una expresión emocionada en el rostro de la madre recibe al  Coco, una persona de su agrado que no interesa que vean los niños.





martes, 12 de diciembre de 2017

Navidades y belenes





Se acerca la Navidad y con ella todo lo que conlleva de celebraciones, fiestas, villancicos, regalos etc. Para los cristianos son fechas en las que se conmemora el nacimiento de Jesucristo, pero ¿fue siempre así?

Podemos afirmar que el origen de la Navidad se fundamenta en costumbres paganas, ya que en torno al 21 de diciembre fecha del ciclo de invierno (cuando la duración del día se impone sobre la noche) se celebraban desde antiguamente y por diversos pueblos, muchos ritos ancestrales, principalmente de adoración al sol y en especial en la antigua Persia y más tarde en el imperio romano. Hasta el propio San Agustín hace referencia en sus textos a este origen pagano y manda a los cristianos “no celebrar el día solemne adorando al sol como los idolatras, sino al creador de todo el firmamento, es decir a Cristo”.

Los textos evangélicos no aportan información alguna sobre la fecha del nacimiento de Jesús y así desde los primeros años del cristianismo se propusieron diversos días del calendario para la venida del Mesías, siendo el Papa Liberio en el año 354 el que fijo la fiesta el 25 de diciembre, fecha muy cercana al comienzo del invierno y por tanto días caracterizados por la existencia de ritos arcaicos en torno a la naturaleza.

La primera celebración navideña en la que se montó un belén para la conmemoración del nacimiento de Jesucristo tuvo lugar en la Nochebuena de 1223, cuando San Francisco de Asís decidió reproducir la tradición cristiana en una cueva próxima a la ermita de Greccio, en la que había instalado un pesebre con una imagen en piedra del Niño Jesús y un buey y un asno vivos.

En España, el belén aparece muy tímidamente cuando los monjes franciscanos empiezan a montarlos en el siglo XV y se le llama por diversos nombres: nacimiento, portal, pesebre, misterio etc. En el siglo XVIII, Carlos III, continuando la tradición italiana de montar un belén en Palacio durante la Navidad, encargó una serie de esculturas para completar las figuras que trajo desde Nápoles. Es el llamado “Belén del Príncipe”.

Y los nobles y la corte siguiendo el ejemplo del monarca, comenzaron a mandar elaborar belenes para exponerlos en sus palacios, consiguiendo más tarde popularizarse entre el pueblo llano, y así a pesar de proceder de una tradición italiana, se instala entre nosotros con unas particularidades en los personajes y en las figuras propiamente españolas. Es el caso del “cagón” o “caganer”  de origen catalán, que inclinado haciendo sus necesidades, es representado a veces con el rostro de personajes famosos. Pero a pesar de lo escatológico del asunto y lejos de ser ofensivo o grosero, según la tradición y cultura, el caganer está devolviendo a la tierra lo que de ella procede, abonando la tierra del pesebre y haciéndola fecunda para el año siguiente. Por ello es considerado símbolo de salud y prosperidad y, en definitiva, de felicidad para la Navidad.




En fin, aunque Papa Noel y el abeto han logrado abrirse camino en nuestras costumbres, el nacimiento o belén sigue  siendo uno de los elementos indispensables de la decoración navideña en la mayoría de hogares españoles.









miércoles, 25 de octubre de 2017

Y se hizo la luz




Antiguamente el alumbrado público de una ciudad o municipio era a base de faroles alimentados con aceite o petróleo. Este sistema ocasionaba innumerables problemas, ya que  además de la escasa potencia lumínica que tenía, ofrecía una luz en constante movimiento que se apagaba con el viento y que cada poco había que rellenar los depósitos del combustible y encender cada farol a mano.

En 1792, William Murdoch, un ingeniero e inventor británico, utilizó el gas y cambió toda la forma de vida en el mundo civilizado. Comenzó a experimentar con diferentes tipos de gas natural y determinó que el gas producido a partir del carbón era el mejor combustible.

El 24 de junio de 1826 se encendía en España la primera lámpara de gas. El primer testigo de la “nueva luz” fue el laboratorio de la Escuela Química de la Junta de Comercio de Barcelona. El 2 de marzo de 1832 con motivo del nacimiento de la infanta Luisa Fernanda, hija de Fernando VII, las calles y plazas más céntricas de Madrid se iluminaron con faroles alimentados con gas.

El gas permitió dejar atrás un país en el que imperaba la oscuridad durante la noche y benefició a la industria, al comercio y al ocio, pero también a los ciudadanos de a pie, porque ayudó a reducir la sensación de inseguridad que reinaba en las calles mal iluminadas por la noche. El farolero era la persona encargada de encender los faroles de una población y mantenerlos en buen estado.

En el verano de 1881 el rey Alfonso XII visita Comillas (Cantabria), invitado por el marqués de dicha villa y preside un consejo de ministros. Este para magnificar el engalanado de las calles manda colocar unas treinta farolas eléctricas en la calle que llegaba a su palacio y en la fachada de este. De esta manera Comillas puede decir que es la primera ciudad en contar con alumbrado eléctrico, aunque solo fuese por un día.

En mayo de 1890 el ayuntamiento de Jerez de la Frontera, coloca el alumbrado eléctrico en varias calles de su centro histórico, poniendo un total de 22 farolas, que se acaban de instalar en julio de ese mismo año. Se convierte así en la primera ciudad de España en contar con alumbrado eléctrico público. 

Casi a la vez en Haro (la Rioja), se decide iluminar la ciudad con farolas eléctricas, y en septiembre de ese mismo año-1890- se acaban los trabajos de iluminación de las 62 calles de la ciudad, siendo el primer municipio en alumbrar con luz eléctrica todas las calles de su casco urbano.




En Palencia no hubo alumbrado público de gas, se pasó directamente del aceite y del petróleo a la iluminación eléctrica y en abril de 1891 funcionaban ya 278 lámparas, siendo una de las primeras ciudades españolas dotada con alumbrado público eléctrico.

En España, durante algún tiempo convivieron el alumbrado público de gas y el eléctrico, pero finalmente se impuso este último. La última farola de gas en Barcelona se apagó en 1967 y en Madrid en 1972.



lunes, 18 de septiembre de 2017

Más viejo que la Tarara






¿Quién no ha oído el dicho “eres más viejo que la Tarara”? Pero, ¿que es o quién era la Tarara? Vayamos por partes:

La Tarara es una canción popular de corro, de tono burlesco qué al parecer tiene su origen en la provincia de Soria en el siglo XIX, aunque algunos eruditos creen que puede proceder de los judíos sefardíes.  Se bailaba formando un gran círculo con todos los niños y niñas cogidos de las manos y haciendo que el círculo girara en un sentido dando pasos al ritmo de la melodía.

Su forma sencilla la hizo popular en las provincias limítrofes a Soria y pronto adquirió gran fama en el resto de España y propicio que a sus cuatro versos con seis sílabas cada uno, se fueran añadiendo infinidad de estrofas inventadas en distintas épocas y lugares. Tal fama obtuvo esta canción que a principios del siglo XX se generalizó entre el pueblo el dicho “Ser más viejo que la Tarara”.

La canción nos habla de una mujer (Tarara) que se pasea por los campos bailando, con una indumentaria y unas actitudes un tanto raras, tal vez de loca (estar tarará es estar ido).

Podemos encontrar innumerables versiones grabadas de este tema, algunas de ellas de artistas tan distintos como Camarón de la Isla, Ana Belén, Antonio Vega o Marisol y claro está en otras producciones de músicos más ligados a la música tradicional como Joaquín Díaz, Jubal, Ismael o Nuevo Mester de Juglaría.

Federico García Lorca recopiló La Tarara y creó un poema con letra distinta y fue una de las canciones que grabo en un disco junto a la Argentinita en 1931. Se hizo muy popular durante nuestra guerra civil con una versión diferente de la letra. Las tropas “moras” que ayudaron a Franco en su rebelión, la aprendieron en el campo de batalla y una vez terminada la guerra, siguieron cantándola como una canción más, transmitiéndola como algo suyo a sus hijos y nietos y así aparece ahora esta canción española, como una canción popular marroquí más.

Por último decir que en algunas partes como Soria y la Rioja, una tarara es el aparejo que se utilizaba para aventar la mies. También se llama tarara a cierto toque de trompeta.



martes, 29 de agosto de 2017

Para ti la perra gorda



Nuestra lengua es rica en dichos y frases hechas, pero al ser una lengua viva muchas caen en desuso, porque han quedado obsoletas con el paso del tiempo  y son sustituidas por otras más modernas en consonancia con los cambios sociales. Muchas de estas frases aunque olvidadas, siguen teniendo vigencia en la actualidad.
Aquí presentamos una serie de dichos o frases hechas, seguidas de su significado.

A tontas y a locas. Hacer las cosas con poco fundamento.
Adelante con los faroles. Seguir a pesar de las dificultades existentes.
Al enemigo que huye, puente de plata: Debemos facilitarle la huida o la retirada al que nos molesta u ofende.
Al gato goloso se le quemó el hocico. Ser demasiado atrevido o descarado.
Allá penas, allá películas. Que una persona se desentiende de algo.
Cantar las cuarenta. Decir la verdad a alguien, a las claras, aunque no le guste.
Como el que oye llover. No hacer ni caso.
Dar un ojo a la ropa. Enjabonar la ropa, a mano.
Estar medio a las once. Estar o ser un poco atontado
Hay más días que morcillas(o longanizas). No hay que derrochar que el camino es largo.
Hay ropa tendida. Ser discretos, nos pueden oír (sobre todo los niños).
La alegría de la huerta. Persona agradable, se le echa en falta cuando no está.
Levantar la liebre. Descubrir algo que no se sabía.
Llegar a mesa puesta. Llegar tarde, casi siempre por costumbre
Llevarse el gato al agua. Salirse con la suya.
Más corto que el rabo de una boina. Persona poco inteligente.
No perder ripio. Estar muy atento a lo que se dice sin perder palabra.
No todo el campo es orégano. No todo es como parece.
Oler a chamusquina. Tener un presentimiento.
Para ti la perra gorda. Que alguien quiere zanjar una discusión sin darle la razón al otro.
Pegar la hebra. Hablar mucho.
Ponerse como un tito. Comer mucho.
Que cada santo aguante su vela. Cada uno tiene lo suyo.
Quedarse con el culo al aire. Perderlo todo o que te han vendido.
Quedarse con el mochuelo. Llevar las de perder.
Quedarse para vestir santos. Quedarse soltera estando entrada en años.
Salir a la fresca. En las noches de verano, estar en la calle un grupo de personas charlando y sin prisas para ir a dormir.
Ser más falso que una mula. Persona que no sabes cómo va a reaccionar y de la que no te puedes fiar.
Te comen la merienda y te cagan en el morral. Aprovecharse de uno.
Tener cara de no haber roto nunca un plato. Aparentar de buena y no ser tanto.
Tener el culo pelado. Tener mucha experiencia, haber hecho muchas veces lo mismo, saberlo de memoria.
Vete a chiflar (o cagar) a la vía. Quitarse a alguien de en medio para que no estorbe
Vuelta la burra al trigo. Insistir en algo, volver a tratar un tema.