martes, 24 de febrero de 2026

Corrupción y pelotazos

 


Antiguo palacio del duque de Lerma en Valladolid

La corrupción urbanística y la carestía de la vivienda, no es una cosa de los tiempos actuales, la historia como casi siempre se repite y comprobamos que hechos que se dan en la actualidad hace bastantes años atrás ya sucedieron.

Felipe III de España llamado “el Piadoso”, fue rey desde el 13 de Septiembre de 1598 y durante su reinado  se alcanzó  un notable avance en la cultura del país. También fueron unos años sin guerras debidos a la paz que se disfrutó en Europa.

Nada más llegar al trono puso el poder en manos de Francisco de Sandoval marqués de Denia, el cual pasó a ser valido del rey y nombrado en 1599 duque de Lerma. Su política se dirigió a mantener la paz internacional, a expulsar a los moriscos y a su deseo de enriquecimiento personal.

Felipe III ocupaba sus horas en fiestas, jornadas de caza interminables –afición que heredó de su padre–, la cría de caballos, la danza, la música y los juegos de naipes. En el caso de esta última afición, el Rey desarrolló una fuerte adición, que, según Francisco Alonso-Fernández, fue lo bastante pronunciada para ser considerada una ludopatía adictiva. Jugando a las cartas perdió grandes sumas de dinero ante importantes cortesanos, entre ellos el propio Duque de Lerma, el  cual ejerció como verdadero monarca de España, rodeándose de gente de su confianza, distribuyendo los puestos más importantes de la corte entre familiares y amigos.

Por influencia del duque, la corte española se trasladó a Valladolid en 1601. La excusa que puso fue que en Valladolid había mejores campos para cazar. Además dijo que así alejaba al rey de la influencia de su tía y  abuela  María de Austria.


La realidad es que el valido del rey se dedicó a comprar en Valladolid un gran número de casas, palacios y solares a un precio muy barato. El traslado de la corte trajo consigo  el desplazamiento de funcionarios, nobles, artistas y otras personas vinculadas a la corona y en consecuencia un aumento de precios de los inmuebles a partir de 1601. En 1605 vendió a la corona la zona conocida como Huerta de la Ribera por 30 millones de maravedís, por eso se llama hoy en día la Huerta del Rey.

Tras esto los precios en Madrid fueron en caída y el duque se dedicó a comprar casas en la Villa de Madrid para cinco años después, trasladar la corte de nuevo a Madrid, la cual negocio la vuelta con  el duque de Lerma por unos sustanciosos 250000 ducados, de los cuales el valido se quedó con una tercera parte y el resto fue para la corona.


Francisco de Sandoval Duque de Lerma

Con el regreso de la corte a Madrid los precios de los inmuebles volvieron al alza, con lo cual el pelotazo urbanístico le volvió a dar beneficios al duque.

Nacido en una familia fiel al servicio de la Corona, pero sin apenas recursos económicos, logró amasar la mayor fortuna del momento y controlar tal cantidad de oficios, mercedes y dignidades que perdió el juicio por la codicia y la pasión del poder. Durante su gestión, el tráfico de influencias, el nepotismo y la venta de cargos públicos superaron el límite de lo tolerable. Cuando su entramado de corrupción fue descubierto, comenzaron a rodar cabezas, así  el hombre de confianza del validoRodrigo Calderón de Aranda, fue ejecutado por corrupción en la Plaza Mayor de Madrid en 1621.Para evitar la justicia civil tras su caída, compró el cargo de cardenal, lo que le otorgó inmunidad eclesiástica.

Se retiró a sus posesiones, principalmente en la zona de Valladolid, donde pasó sus últimos años, a pesar de las presiones del Conde-Duque de Olivares para restringir sus movimientos. Fue obligado a devolver grandes sumas de dinero (más de un millón de ducados) tras el cambio de monarca a Felipe IV.


Fuentes: Apuntes de la UPP e Internet


 



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