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| Antiguo palacio del duque de Lerma en Valladolid |
La corrupción urbanística y la carestía de la vivienda, no
es una cosa de los tiempos actuales, la historia como casi siempre se repite y
comprobamos que hechos que se dan en la actualidad hace bastantes años atrás ya
sucedieron.
Felipe III de España llamado “el Piadoso”, fue rey desde
el 13 de Septiembre de 1598 y durante su reinado se alcanzó
un notable avance en la cultura del país. También fueron unos años sin
guerras debidos a la paz que se disfrutó en Europa.
Nada más llegar al trono puso el poder en manos de
Francisco de Sandoval marqués de Denia, el cual pasó a ser valido del rey y
nombrado en 1599 duque de Lerma. Su política se dirigió a mantener la paz
internacional, a expulsar a los moriscos y a su deseo de enriquecimiento
personal.
Felipe III ocupaba sus horas en fiestas,
jornadas de caza interminables –afición que heredó de su padre–, la cría de
caballos, la danza, la música y los juegos de naipes. En el caso de esta última
afición, el Rey desarrolló una fuerte adición, que, según Francisco
Alonso-Fernández, fue lo bastante pronunciada para ser considerada una
ludopatía adictiva. Jugando a las cartas perdió grandes sumas de dinero ante
importantes cortesanos, entre ellos el propio Duque de Lerma, el cual ejerció como verdadero monarca de
España, rodeándose de gente de su confianza, distribuyendo los puestos más
importantes de la corte entre familiares y amigos.
Por influencia del duque, la corte española se trasladó a
Valladolid en 1601. La excusa que puso fue que en Valladolid había mejores
campos para cazar. Además dijo que así alejaba al rey de la influencia de su
tía y abuela María de Austria.
La realidad es que el valido del rey se dedicó a comprar
en Valladolid un gran número de casas, palacios y solares a un precio muy
barato. El traslado de la corte trajo consigo
el desplazamiento de funcionarios, nobles, artistas y otras personas
vinculadas a la corona y en consecuencia un aumento de precios de los inmuebles
a partir de 1601. En 1605 vendió a la corona la zona conocida como Huerta de la
Ribera por 30 millones de maravedís, por eso se llama hoy en día la Huerta del
Rey.
Tras esto los precios en Madrid fueron en caída y el duque se dedicó a comprar casas en la Villa de Madrid para cinco años después, trasladar la corte de nuevo a Madrid, la cual negocio la vuelta con el duque de Lerma por unos sustanciosos 250000 ducados, de los cuales el valido se quedó con una tercera parte y el resto fue para la corona.

Francisco de Sandoval Duque de Lerma
Con el regreso de la corte a Madrid los precios de los
inmuebles volvieron al alza, con lo cual el pelotazo urbanístico le volvió a
dar beneficios al duque.
Nacido en una familia fiel
al servicio de la Corona, pero sin apenas recursos económicos, logró amasar la
mayor fortuna del momento y controlar tal cantidad de oficios, mercedes y
dignidades que perdió el juicio por la codicia y la pasión del poder. Durante
su gestión, el tráfico de influencias, el nepotismo y la venta de cargos
públicos superaron el límite de lo tolerable. Cuando su entramado de corrupción
fue descubierto, comenzaron a rodar cabezas, así el hombre de
confianza del valido, Rodrigo
Calderón de Aranda, fue ejecutado por corrupción en la Plaza Mayor de Madrid en
1621.Para evitar la
justicia civil tras su caída, compró el cargo de cardenal, lo que le otorgó
inmunidad eclesiástica.
Se retiró a sus posesiones,
principalmente en la zona de Valladolid, donde pasó sus últimos años, a pesar
de las presiones del Conde-Duque de Olivares para restringir sus movimientos. Fue obligado a devolver grandes sumas de dinero (más de un
millón de ducados) tras el cambio de monarca a Felipe IV.
Fuentes: Apuntes de la UPP e Internet
